Trabajos de Prehistoria, 82 (2)
Julio-Diciembre, 2025, 1077
ISSN-L: 0082-5638 – eISSN: 1988-3218

Recensión de / Review of: Johan Ling, Richard J. Chacon y Kristian Kristiansen (Eds.). Trade before Civilization. Long-distance Exchange and the Rise of Social Complexity. Cambridge University Press. Cambridge, 2022, 435 pp. ISBN 978-1-316-51468-9

Xosé-Lois Armada Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT), CSIC, xose-lois.armada@incipit.csic.es

CONTENIDO

El análisis de la relación entre las formas antiguas de comercio/intercambio y la emergencia de la complejidad social cuenta con un largo recorrido en las ciencias sociales en general y la arqueología en particular (buena síntesis en Aubet, 2007Aubet, M. E. (2007). Comercio y colonialismo en el Próximo Oriente antiguo. Los antecedentes coloniales del III y II milenios a. C. Barcelona: Bellaterra., pp. 21-134). En los últimos años, el debate ha recobrado fuerza debido a dos factores principales. Por un lado, el auge de los estudios de ADN antiguo, isótopos estables en restos óseos y caracterización de procedencia de materiales (metales, ámbar, obsidiana, etc.), que permiten aproximarse a la movilidad y el intercambio sobre nuevas bases empíricas. Por otro, y en parte conectado con lo anterior, la renovación del debate teórico con nuevos paradigmas y conceptos, en algunos casos ‒como luego veremos‒ enraizados en tradiciones intelectuales de larga duración.

Estos dos factores se mencionan expresamente como justificación de la obra que aquí nos ocupa, que al mismo tiempo se presenta como continuación de una monografía anterior (Kristiansen et al., 2018Kristiansen, K., Lindkvist, T. y Myrdal, J. (Eds.) (2018). Trade and Civilisation: Economic Networks and Cultural Ties, from Prehistory to the Early Modern Era. Cambridge: Cambridge University Press.) y es resultado de una reunión celebrada en la Universidad de Göteborg sobre esta temática (p. 385). Uno de sus editores ha defendido la idea de una ‘tercera revolución científica’ en nuestra disciplina, pronosticando hace ya unos años que las interactions of all things movable (humans, animals, objects, raw materials, etc.) and the networks they move through serían el principal tema de investigación en las próximas dos décadas (Kristiansen, 2014Kristiansen, K. (2014). “Towards a New Paradigm? The Third Science Revolution and its Possible Consequences in Archaeology”. Current Swedish Archaeology, 22, pp. 11-34. DOI: https://doi.org/10.37718/CSA.2014.01, p. 20). Por su parte, Johan Ling ha liderado en los últimos años importantes proyectos sobre las interacciones por vía marítima durante la Edad del Bronce en la fachada atlántica europea, desde Iberia a Escandinavia, utilizando los análisis de isótopos de Pb y el arte rupestre como proxies principales (Ling et al., 2024Ling, J., Díaz-Guardamino, M., Koch, J., Horn, C., Stos-Gale, Z. y Grahn, H. (2024). Bronze Age Rock Art in Iberia and Scandinavia: Words, Warriors, and Long-distance Metal Trade. Oxford and Philadelphia: Oxbow Books.).

El presente libro está integrado por 16 capítulos, entre los que se incluyen una introducción a cargo de los editores, un extenso comentario final de B. Hayden y T. Earle, y una reflexión teórica de M. Rowlands sobre la teoría del valor en su conexión con el comercio y el intercambio, que constituye una reelaboración de un texto anterior (Rowlands, 2019Rowlands, M. (2019). “Unequal Exchange and the Articulation of Modes of Re-Production”. En: Armada, X. L., Murillo-Barroso, M. y Charlton, M. (Eds.). Metals, Minds and Mobility: Integrating Scientific Data with Archaeological Theory. Oxford and Philadelphia: Oxbow Books, pp. 87-95.). Los restantes trece son estudios de caso de amplitud variable en términos cronológicos y geográficos: cuatro capítulos se centran en Escandinavia y Centroeuropa; otros cuatro en Norteamérica y Centroamérica, incluyendo el Caribe; dos en las islas del Pacífico; otros dos en Reino Unido e Irlanda; y uno en el ámbito euroasiático, con mayor énfasis en los Cárpatos y el Mar Negro. Quedan fuera de estas páginas -aunque se mencionen puntualmente por sus relaciones con los ámbitos citados- todo el continente africano, buena parte de Asia, América del Sur, el Mediterráneo -espacio crucial en el debate de estas cuestiones- y varias regiones europeas, entre ellas la península ibérica. Es complicado alcanzar una cobertura geográfica global en un libro sobre esta temática si pretende mantenerse en una extensión razonable, pero las presencias y ausencias también son susceptibles de análisis desde la sociopolítica del presente.

En el primer capítulo, los editores presentan los objetivos de la obra, sintetizan los principales precedentes historiográficos (debate entre formalistas y sustantivistas, posprocesualismo, modelos centro-periferia, perspectiva poscolonial, teoría de la acción colectiva, etc.), explican la organización temática y contenidos, y plantean sus dos principales preguntas de investigación: 1) cuándo y bajo qué circunstancias el comercio deviene una actividad institucionalizada en las sociedades preestatales; y 2) qué formas adquiere dicha institucionalización. En su opinión el análisis de estas cuestiones requiere un enfoque comparativo, lo que justifica reunir los diferentes casos de estudio del presente volumen.

El resto del libro se organiza en cinco partes. La primera analiza la relación entre intercambio y evolución social, con cuatro capítulos que consideran el fenómeno en sociedades igualitarias, transigualitarias y de jefatura: J. Müller se centra en las Funnel Beaker Societies del ámbito centroeuropeo septentrional y sur de Escandinavia; M. Parker Pearson aborda el caso de Stonehenge; J. Ling, R. Chacon y Y. Chacon las interacciones entre las regiones de Tanum y Limfjord; y P. Roscoe las economías de prestigio en Nueva Guinea. En la segunda parte, tres capítulos exploran el rol que juegan determinadas instituciones y agentes en el comercio a larga distancia: F. Kaul estudia la circulación de ámbar y vidrio durante el Bronce Medio, enfatizando el papel de la hospitalidad o Xenia; D. H. Dye aborda el intercambio a larga distancia en el este de Norteamérica en el momento de la primera presencia europea; y W. Marquardt la relación entre comercio y complejidad en el área de Calusa y sur de Florida. Otros tres capítulos integran la tercera parte, que discute el rol de la economía política y el control de las élites en el intercambio a larga distancia: M. Spriggs se detiene en los contactos a larga distancia y en el papel de los bienes y prácticas de prestigio en la cultura Lapita del Pacífico oeste; W. O’Brien en las jefaturas de la Edad del Bronce en Irlanda y su relación con la producción/circulación del metal; y R. Mendoza en las tecnologías de prestigio y la complejidad social en Mesoamérica. La cuarta parte explora las aportaciones de los enfoques marxiano, poscolonial y de sistemas mundiales, con cuatro capítulos: la densa pero sugerente reflexión de Rowlands, ya mencionada, sobre la teoría del valor; la de H. Vandkilde sobre la circulación del metal en la Edad del Bronce escandinava y áreas vecinas; la de S. Hansen sobre la interacción a larga distancia en ámbito euroasiático durante el cuarto milenio a. n. e.; y la de A. Curet y J. Oliver sobre el comercio a larga distancia en el Caribe. La quinta y última parte contiene una sola aportación: la excelente reflexión teórica de Hayden y Earle que recapitula y cierra el libro.

No es posible en esta reseña discutir en detalle cada uno de estos trabajos, pero sí caben algunas consideraciones sobre el conjunto. Aunque las nuevas contribuciones de la ciencia arqueológica sirven de soporte a las interpretaciones propuestas en muchos de ellos, en general hay poca información de este tipo (tablas de datos, gráficos, descripciones metodológicas, etc.) y se otorga primacía a la reflexión teórica y el análisis social. En este sentido, la obra muestra la excelente salud de la que gozan algunos clásicos de las ciencias sociales. Mauss, Malinowski, Polanyi, Sahlins o los principales representantes de la tradición marxista son reiteradamente citados. Esto último no es casual si tenemos en cuenta el esfuerzo que dedicó el propio Marx a pensar cómo se articulan producción, distribución, cambio y consumo, y cómo dichas articulaciones se concretan en distintas formaciones sociales y modos de producción. El énfasis en entender el intercambio y el comercio como actividades integradas en la totalidad del ciclo económico-productivo, y no como un segmento aislable dentro del mismo, ha estado muy presente en esta tradición y se manifiesta también en esta obra. No en vano, cuatro de sus autores (Kristiansen, Parker Pearson, Rowlands y Spriggs) ya habían participado hace más de 40 años en el clásico Marxist Perspectives in Archaeology (Spriggs, 1984Spriggs, M. (Ed.) (1984). Marxist Perspectives in Archaeology. Cambridge: Cambridge University Press.), libro reseñado por un quinto contribuyente (Marquardt) en American Antiquity (52.2, 1987). En esta ocasión los editores declaran su intención de no primar un enfoque teórico concreto (p. 9), lo cual convierte en llamativa la escasa alusión a otras orientaciones como, por ejemplo, la antropología de inspiración anarquista (Clastres, Graeber, Scott…), que también ha realizado aportaciones relevantes a esta cuestión.

Esta perspectiva amplia en el análisis del comercio y el intercambio se refleja además en la atención a temas que van más allá de los bienes en circulación, como la producción agrícola y ganadera, los medios de transporte o las prácticas sociales (festines, hospitalidad, rituales iniciáticos…) asociadas a estos tráficos. También están muy presentes conceptos que los autores han trabajado en algunas aportaciones previas, como el modo de producción marítimo (Ling, Earle y Kristiansen), sociedades secretas (Hayden) o ventaja comparativa (comparative advantage), que los editores toman de D. Ricardo, considerando que la diversificación geográfica de la producción especializada es un factor explicativo fundamental del comercio (pp. 3, 7, 390). Estas interacciones generadas por la desigual distribución de los recursos, así como las dificultades que a menudo debe sortear su circulación, dan lugar a cuellos de botella que explican el surgimiento de las élites.

Tanto los editores como varios de los autores participantes ponen el foco en la importancia de la obtención y uso de objetos de prestigio y/o de origen exótico para forjar y mantener relaciones de poder (pp. 9, 389-90, etc.), idea que, en mi opinión, merecería una discusión más pormenorizada. De hecho, esto no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que varios de ellos han publicado extensamente sobre el impacto transformador que tiene la circulación de ciertas materias primas como el cobre o el estaño. Ambos tipos de productos (bienes de prestigio y materias primas críticas) y las redes por las que circulan son con frecuencia dos caras de una misma moneda y, por lo tanto, susceptibles de ser analizadas de manera integrada. Otro debate central, en el que persisten posiciones encontradas, tiene que ver con la relación entre comercio a larga distancia y surgimiento de élites. En este volumen se tiende a primar esta perspectiva, asumiendo la enorme complejidad y diversidad que plantea la evidencia actual, pero existen también lecturas alternativas.

Por las razones expuestas, el libro constituye una lectura obligada para cualquier persona que pretenda acercarse al debate actual sobre el intercambio, el comercio, la movilidad y las relaciones a larga distancia en sociedades no-estatales. Me atrevo a decir que también es altamente recomendable para aquellas que aspiren a comprender las vicisitudes de la geopolítica actual desde una perspectiva contextualizada y de larga duración. Las casi veinte páginas del índice que cierra la obra constituyen una excelente herramienta para transitar por autores/as, conceptos o áreas geográficas. Un recurso muy frecuente en la edición académica anglosajona y que, lamentablemente, no lo es tanto en nuestro país.

BIBLIOGRAFÍA  

Aubet, M. E. (2007). Comercio y colonialismo en el Próximo Oriente antiguo. Los antecedentes coloniales del III y II milenios a. C. Barcelona: Bellaterra.

Kristiansen, K. (2014). “Towards a New Paradigm? The Third Science Revolution and its Possible Consequences in Archaeology”. Current Swedish Archaeology, 22, pp. 11-34. DOI: https://doi.org/10.37718/CSA.2014.01

Kristiansen, K., Lindkvist, T. y Myrdal, J. (Eds.) (2018). Trade and Civilisation: Economic Networks and Cultural Ties, from Prehistory to the Early Modern Era. Cambridge: Cambridge University Press.

Ling, J., Díaz-Guardamino, M., Koch, J., Horn, C., Stos-Gale, Z. y Grahn, H. (2024). Bronze Age Rock Art in Iberia and Scandinavia: Words, Warriors, and Long-distance Metal Trade. Oxford and Philadelphia: Oxbow Books.

Rowlands, M. (2019). “Unequal Exchange and the Articulation of Modes of Re-Production”. En: Armada, X. L., Murillo-Barroso, M. y Charlton, M. (Eds.). Metals, Minds and Mobility: Integrating Scientific Data with Archaeological Theory. Oxford and Philadelphia: Oxbow Books, pp. 87-95.

Spriggs, M. (Ed.) (1984). Marxist Perspectives in Archaeology. Cambridge: Cambridge University Press.