Trabajos de Prehistoria, 82 (2)
Julio-Diciembre, 2025, 1093
ISSN-L: 0082-5638 – eISSN: 1988-3218

Recensión de / Review of: Marc Vander Linden. The Bell Beaker Phenomenon in Europe. A Harmony of Difference. Cambridge Elements. The Archaeology of Europe. Cambridge, 2024, 96 pp. y 21 ils. ISBN: 978-1-009-49688-9 (hardback), 978-1-009-49686-5 (paperback), 978-1-009-49687-2 (OC). DOI: https://doi.org/10.1017/9781009496872.

Pedro Díaz-del-Río Instituto de Historia, CSIC, pedro.diazdelrio@cchs.csic.es

CONTENIDO

Los Cambridge Elements son una exitosa serie de pequeños libros que, aunque pueden comprarse en papel, están bien diseñados para su distribución digital. Dentro de ella, la colección The Archaeology of Europe, iniciada en 2020 y editada con acierto por Bettina Arnold y Manuel Fernández-Götz, cuenta ya con 9 volúmenes sobre temas de la Prehistoria europea relevantes en el panorama arqueológico contemporáneo.

Para el número 7 de la serie, el único hasta ahora en acceso abierto, los editores han seleccionado un clásico paneuropeo como es el llamado ‘fenómeno campaniforme’. Además, han ofrecido la autoría a Marc Vander Linden, un buen conocedor de la Prehistoria europea y en particular de la materia de este volumen, a la que dedicó ‒entre otros trabajos‒ su tesis doctoral (Vander Linden, 2006Vander Linden, M. (2006). Le phénomène campaniforme dans l'Europe du 3ème millénaire avant notre ère: Synthèse et nouvelles perspectives. British Archaeological Reports International Series 1470. Oxford: Archaeopress.). En ella, se aproximó al fenómeno a escala europea atendiendo a los distintos desarrollos regionales, de manera similar a lo que hace en el presente volumen.

El libro se estructura en 5 capítulos. El primero presenta la imprescindible historiografía del ‘fenómeno’. El segundo se centra en la distribución geográfica y los aspectos cronológicos. El tercero, más extenso, aborda la evidencia regional, mientras que los capítulos 4 y 5 ofrecen una interpretación personal del autor y su opinión sobre la dirección hacia la que debería orientarse la investigación futura.

El volumen tiene el mérito de ofrecer un estado de la cuestión razonablemente bien informado, claro y conciso, pero también el esbozo de lo que pretende ser una nueva interpretación. Con una prosa de fácil lectura, estamos delante de un texto descriptivo y propositivo, que será de utilidad tanto para estudiantes universitarios como para especialistas y público interesado que deseen aproximarse a la historia y la realidad actual de eso que se ha dado en denominar ‘fenómeno campaniforme’.

Debe decirse que el autor es un ferviente defensor de las culturas arqueológicas, un concepto que parecía abandonado hasta que ha sido recuperado con fuerza por un “neo-empirismo tecnológico” (Vicent, 2023Vicent García, J. M. (2023). “Kristian Kristiansen. Archaeology and the Genetic Revolution in European Prehistory. Elements in the Archaeology of Europe. Cambridge University Press. Cambridge, 2022, 92 pp. 25 figs. ISBN: 978-1-00922868-8. doi: https://doi.org/10.1017/9781009228701”. Trabajos de Prehistoria, 80 (2), e32. DOI: https://doi.org/10.3989/tp.2023.12346., p. 2) en forma de una renovada historia cultural. Sin embargo, no propone asumir directamente que el Campaniforme sea una cultura arqueológica, sino que se pregunta si esta definición es útil para entender el fenómeno y, caso que lo sea, si tiene capacidad para explicar cómo los muy distintos procesos que se observan a escala europea y más allá pueden ser abordados como una unidad. Evidentemente, la pregunta es retórica.

La escurridiza definición que propone para el fenómeno revela la propia fragilidad conceptual de lo definido: “un conjunto desigual de artefactos (a saber, el vaso cerámico con forma de campana, pero también varios artefactos posiblemente relacionados con la arquería, así como dagas y otros implementos de cobre) y prácticas (especialmente el entierro individual, a menudo, pero no siempre, vinculado a normas de disposición del cuerpo relacionadas con el sexo binario)” (p. 2, traducción y énfasis mío). La obra está impregnada de una permanente contradicción entre la variabilidad indómita de la evidencia arqueológica, imposible de unificar en una única ‘cultura’, y el expreso deseo de entenderla como tal.

Para valorar la naturaleza del problema resulta necesario conocer la historiografía, algo que el autor presenta con claridad y acierto en el primero de los capítulos, abordando los orígenes de la definición del fenómeno y las distintas opiniones del selecto club de prohombres que han arriesgado una interpretación total (Childe, Clarke, Shennan, Gallay, Sherratt). También repasa las opiniones de los distintos autores y autoras que desde los años 90 del siglo pasado han aportado nuevas evidencias, críticas e interpretaciones a un panorama que resultaba crecientemente complejo, hasta el punto de que hoy en día “la mayoría coincide en que ningún factor único puede explicar completamente la variación del fenómeno campaniforme” (p. 10, mi traducción).

El espacio y tiempo del fenómeno se aborda en el capítulo segundo. La distribución espacial de las cerámicas campaniformes por Europa deja patente su fragmentación, como reflejan bien los muy ilustrativos mapas (figs. 3 o 21), que refuerzan la imagen de una dispersión irregular de elementos aparentemente desconectados. Frente a los que entienden que se trata de diversos grupos que en mayor o menor medida producen con distintas intensidades cerámicas de múltiples formas acampanadas, el autor parece defender una interpretación más identitaria, como grupos campaniformes. Estos se distribuyen por zonas bioclimáticas sorprendentemente diversas y cuentan con una importante variedad de prácticas sociales, estrategias productivas y de patrones de poblamiento. Todo ello, explica Vander Linden, hace difícil argumentar que la conectividad entre grupos ‒imprescindible para explicar las similitudes estilísticas‒ pueda vincularse a factores subsistenciales.

Otro de los grandes y polémicos temas de este capítulo es, cómo no, la “obsesión de los orígenes” (Bloch, 2001Bloch, M. (2001). Apología para la Historia o el oficio del Historiador. México: Fondo de Cultura Económica., p. 59): la cronología y “la interminable búsqueda de un hogar” (p. 18) para el Campaniforme. La información a día de hoy sugiere que el principio del fenómeno se sitúa entre el 2700/2600 y el 2450 cal AC, se generaliza a partir del 2500 cal AC e incrementa su regionalización (aún más, si puede ser) a partir del 2300 cal AC. El autor acierta al afirmar que el interés por construir buenas secuencias radiocarbónicas no ha estado entre las prioridades de la investigación. Esto, unido a la complejidad de la curva de calibración para el tercer milenio, complica la posible aplicación de métodos cuantitativos espacio-temporales como los utilizados para la expansión del neolítico europeo. El problema es sin duda aún más grave, al menos para la península ibérica, en la que muchas de las dataciones que se presumen más antiguas cuentan con una calidad contextual discutible, al provenir de yacimientos con múltiples y complejas fases constructivas que incrementan las posibilidades de datar elementos residuales.

Tras explicar estos ya problemáticos antecedentes, el autor se adentra en el capítulo más extenso y, sin duda, más revelador de todo el volumen, acertadamente titulado “Variación, Variación, Variación”. En él describe cómo las cerámicas campaniformes se distribuyen por gran parte de la Europa continental, varias islas y el Magreb occidental, en unos contextos regionales que demuestran una enorme variabilidad regional de prácticas funerarias, patrones de asentamiento, pautas de subsistencia, evidencias domésticas o construcción de monumentos, lo que subraya la formidable diversidad social del período.

La devastadora demostración de esta variabilidad lleva al clímax del volumen –a 15 páginas del cierre–, en el que el autor se pregunta: “¿existe alguna armonía dentro de esta diferencia?” (p. 49, mi traducción). Para entonces, la audiencia está plenamente convencida de que la respuesta es, sencillamente, ‘no’. Sin embargo, el autor opta por un contraintuitivo y desconcertante ‘sí’. Para salir de este evidente atolladero, Vander Linden recurre al concepto de ‘metapoblación’, que en ecología de poblaciones define a un conjunto de distintas poblaciones de la misma especie que ocupan distintos hábitats, están separadas físicamente y se relacionan mediante el intercambio de individuos: “la conectividad, especialmente el flujo estructurado de individuos entre parches, experimenta un cambio cualitativo y se convierte en la característica definitoria del sistema” (p. 65, mi traducción). Es decir, es la movilidad de al menos un porcentaje de la población la que permite explicar las similitudes, mientras que la fragmentación explica la variación. Nadie negará a estas alturas que, por distintos motivos, la movilidad de grupos e individuos es un factor prácticamente constante de nuestra Prehistoria. El problema es que, precisamente por ser una constante, tiene poca capacidad explicativa.

El volumen, aun siendo relativamente breve, recurre a un buen número de referencias bibliográficas, un total de 237, lo que demuestra el empeño sintetizador del autor. Además, ha hecho un especial esfuerzo en recurrir a la literatura más reciente. Más de la mitad de las obras referenciadas son de la última década, mientras que el 80 % de las mismas son posteriores a 2005. La abrumadora mayoría son obras en inglés, solo 36 (15 %) son en francés, 2 en alemán y 3 en español, de las que 2 son realmente artículos publicados en inglés en Trabajos de Prehistoria.

Esto evidencia la increíble transformación de las distintas arqueologías nacionales europeas de las últimas décadas. Hasta el cambio de milenio, una lista bibliográfica de un tema como el Campaniforme no habría sido posible sin recurrir a la literatura en los distintos idiomas nacionales. Por otra parte, hace aflorar un problema que Vander Linden destaca (p. 60) pues conoce bien (Bradley et al., 2016Bradley, R., Haselgrove, C., Vander Linden, M. y Webley, L. (2016). The Later Prehistory of North-West Europe: The Evidence of Development-Led Fieldwork. Oxford: Oxford University Press.), el papel fundamental que tiene la arqueología preventiva en la creación del nuevo conocimiento. Su exponencial expansión por toda Europa sugiere que cualquier interpretación actualizada requeriría sumergirse en los archivos y colecciones regionales, donde duermen la mayoría de las evidencias recuperadas durante las últimas 4 décadas de actividad, frenética en no pocas ocasiones. Uno se pregunta cuántos yacimientos similares (o más probablemente distintos) al ejemplarmente publicado Humanejos (p. e., Garrido et al., 2019Garrido, R., Flores, R. y Herrero-Corral, A. M. (2019). Las sepulturas campaniformes de Humanejos (Parla, Madrid). Madrid: Dirección General de Patrimonio Cultural, Comunidad de Madrid.) nos esperan en las colecciones regionales europeas.

Si tenemos en cuenta que el grado de variabilidad regional del registro arqueológico en el que se recuperan cerámicas campaniformes es solo la punta del iceberg del realmente existente, no es difícil reconocer que cualquier interpretación que sostenga la relevancia paneuropea de la cerámica campaniforme deberá inevitablemente ponerse a prueba en la escala regional (Martínez Navarrete, 1989Martínez Navarrete, M. I. (1989). Una revisión crítica de la prehistoria española: la Edad de Bronce como paradigma. Madrid: Siglo XXI., p. 337). Mientras tanto, y por lo que respecta al ‘fenómeno’, quizás no perdamos mucho echando la soga tras el caldero.

BIBLIOGRAFÍA  

Bloch, M. (2001). Apología para la Historia o el oficio del Historiador. México: Fondo de Cultura Económica.

Bradley, R., Haselgrove, C., Vander Linden, M. y Webley, L. (2016). The Later Prehistory of North-West Europe: The Evidence of Development-Led Fieldwork. Oxford: Oxford University Press.

Garrido, R., Flores, R. y Herrero-Corral, A. M. (2019). Las sepulturas campaniformes de Humanejos (Parla, Madrid). Madrid: Dirección General de Patrimonio Cultural, Comunidad de Madrid.

Martínez Navarrete, M. I. (1989). Una revisión crítica de la prehistoria española: la Edad de Bronce como paradigma. Madrid: Siglo XXI.

Vander Linden, M. (2006). Le phénomène campaniforme dans l'Europe du 3ème millénaire avant notre ère: Synthèse et nouvelles perspectives. British Archaeological Reports. International Series 1470. Oxford: Archaeopress.

Vicent García, J. M. (2023). “Kristian Kristiansen. Archaeology and the Genetic Revolution in European Prehistory. Elements in the Archaeology of Europe. Cambridge University Press. Cambridge, 2022, 92 pp. 25 figs. ISBN: 978-1-00922868-8. doi: https://doi.org/10.1017/9781009228701”. Trabajos de Prehistoria, 80 (2), e32. DOI: https://doi.org/10.3989/tp.2023.12346.